¿A que no sabías....?

La miel natural, propiedades y usos

La miel ha estado presente en nuestra alimentación desde hace casi 5 mil años según los expertos. Y no es de extrañar, pues además de ser un endulzante natural, posee gran cantidad de propiedades importantes para nuestro organismo.

 

¿Qué és y de dónde se obtiene?

 

La miel la producen las abejas a partir del néctar del que se alimentan.

Es por eso que existen diferentes sabores, dependiendo de la planta de la cual han extraído el néctar en primer lugar. De esta manera podemos encontrar miel de romero, tomillo, eucalipto, brezo, castaño o naranjo. La más conocida es la Mil Flores, cuyo néctar está compuesto de diferentes especies de flores y arbustos silvestres.

 

Propiedades

 

A nivel nutricional, es un endulzante con muchas menos calorías “vacías” que el azúcar, pues contiene, además de agua, glucosa y fructosa, calcio, hierro, vitaminas B, C y D y antoxidades, entre otros.

 

Beneficios

 

  • Para la piel

La miel es un antibacteriano natural, además de tener efectos hidratantes y regeneradores. Con lo cual, es muy útil para tratar el acné causado por bacterias, así como en casos de piel seca o agrietada.

Para ello, se aplica la miel sobre la cara, creando una fina capa. Dejar actuar dos o tres minutos y aclarar como si fuera jabón común. Recomendamos no dejar que se seque, pues puede ser muy difícil de quitar una vez seca.

 

  • Para el cabello

Se puede usar para hidratar el pelo y combatir la caspa. También se le atribuyen efectos contra la caída de cabello (consultar con un médico).

Una forma de usarla en nuestro cabello, es haciendo una mascarilla con una parte de miel y una parte de aceite de oliva. Aplicar en el cabello antes de lavar, dejar actuar 5 minutos, aclarar y lavar con el champú habitual.

También puedes probar otras mascarillas mezclando la miel con leche o aloe vera, según si tienes el cabello débil o graso.

 

  • Ayuda a adelgazar

La miel tiene efectos positivos sobre el sistema cardiovascular, lo cual actúa sobre el colesterol. Además, tomada en pequeñas cantidades, es mucho más sana que el azúcar refinado pues, mientras éste tiene muchas calorías vacías o que no nos aportan nada a nivel nutricional y dejándonos con hambre, la miel aporta nutrientes, dejándonos más llenos.

 

  • Ayuda en problemas cardiovasculares

Como hemos dicho, la miel actúa frente al colesterol “malo” reduciéndolo y aumentando el “bueno”, siempre que se tome en pequeñas cantidades. También ayuda a regular la presión sanguínea.

 

  • Ayuda en problemas digestivos

El té con miel ayuda en casos de indigestión, gastroenteritis, diarrea o de pesadez después de las comidas. Además, tiene un ligero efecto laxante, lo que puede aliviar el estreñimiento.

 

  • Tratamiento de heridas y quemaduras

La miel tiene propiedades antimicrobianas. Ya en la antigüedad se utilizaba la miel de abeja como remedio medicinal para tratar quemaduras en la piel y heridas intestinales. Algunos estudios afirman que, aplicando la miel sobre la piel, ayuda a cerrar heridas y tiene un efecto antiséptico.

 

  • Previene el efecto de la alergia estacional

Al contener una parte de polen de manera natural, tomando una cucharadita antes de que comience la primavera, estaremos adaptando el cuerpo al entorno y fortaleciendo nuestras defensas.

 

  • Eficaz contra la tos

La miel con limón es una ayuda natural para aliviar la tos y la garganta irritada, ya que cubre las paredes de la garganta y la suaviza.

Precauciones y contraindicaciones

Las propiedades beneficiosas disminuyen si se ingiere a más de 60°C, ya que se pierden las vitaminas y los antioxidantes que contiene.

El consumo de miel u otros azúcares en grandes cantidades incrementa la presión arterial, el colesterol y la grasa en el cuerpo. Asimismo se desaconseja el consumo en bebés, y en caso de niños, recomendamos un consumo moderado y consultarlo previamente con el pediatra.

Desde Juanpa Celler, recomendamos que consultéis con el médico si vuestro caso presenta alguna contraindicación especial antes de su uso. En ningún caso recomendamos ninguna de estas aplicaciones como alternativa completa a un tratamiento médico especializado, si no simplemente como una ayuda a cuenta y riesgo del usuario. Haced caso de vuestro sentido común 😉

 

Y vosotros, ¿Qué otros usos conoceis de la miel?

Dejadnos un comentario aquí o en las redes y etiquetadnos como #juanpaceller. ¡Estaremos encantados de aprender más remedios tradicionales!

Si te ha gustado, compártelo!Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *